La segunda patita de las Trashumancia se vivió ayer en plena cordillera. Con la participación del Alcalde Denis Cortés Vargas, concejales y autoridades eclesiásticas se realizó una misa en agradecimiento a la labor que realizan los crianceros de nuestra comuna, que en diciembre pasado subieron a la cordillera para buscar mejores pastos para su ganado caprino.

La misa fue realizada por el Padre Víctor Zambrano de la Parroquia de Huintil, quien explicó el motivo por el cual el acto religioso se hace en las Tres Quebradas, a casi tres mil metros sobre el mar y  que está a más de dos horas de Illapel en vehículo.

“Como Iglesia, siempre buscamos acercarnos a las realidades de la sociedad y los crianceros son un aporte importante para esta provincia. Como Iglesia, queríamos venir al lugar donde ellos trabajan y viven un tiempo junto a sus familiares y animales. Buscamos acompañarlos y oramos por ellos para que les vaya bien”, dijo el Padre Zambrano.

Por cuarto año consecutivo el Alcalde Denis Cortés Vargas participa de esta eucaristía. Para el jefe comunal, la realización de esta misa es de suma importancia, porque es el momento de agradecer por el trabajo realizado y pedir por un año lluvioso para ganaderos y agricultores.

“Es una fiesta muy bonita que se hace en un lugar espectacular como lo es la cordillera, a pocos kilómetros del límite con Argentina, y vinimos a orar por los crianceros, agricultores y todas las personas que viven acá. Muchas personas de los alrededores se vienen para acá en el período de vacaciones y se quedan en la cordillera para aprovechar los pastos. Recalco que en este lugar hay mucha fe y convicción, es gente humilde y trabajadora, pero con una fe inmensa”, enfatizó el jefe comunal.

En la oportunidad, Cortés Vargas, fue acompañado por los concejales Fabián Olivares y Hermosina Mánquez, quienes destacaron el apoyo que reciben los crianceros, tanto de sus familias como de sus compañeros de labores.

“Estuvimos en plena cordillera acompañando a los crianceros, cosa que ya hemos hecho durante los últimos cuatro años y nos hemos dado cuenta que la convocatoria aumenta cada año y nuestros crianceros se sienten más acompañados. Ellos valoran nuestro esfuerzo de venir acá para pedir por un buen año en cuanto a lluvia y trabajo”, dijo Olivares.

“Fue mi segunda vez en la cordillera junto a los crianceros, el lugar es hermoso y todo se hace en honor a ellos. La misa es para reconocer su trabajo y sacrificio, porque algunos dejan a sus familias para ir en búsqueda de mejores pastos”, complementó Mánquez.

Por último, Pedro Cortés, quien fue uno de los organizadores de la misa y posterior almuerzo, agradeció el trabajo y el esfuerzo del Municipio y la Parroquia de Huintil por acompañarlos en su celebración en la alta cordillera.

“Es un orgullo para nosotros que un sacerdote venga para acá y hacer una misa. Nos acompañaron nuestras familias, el Alcalde, los concejales. Aprovecho la oportunidad de agradecer a tantas personas, como a las del baile chino. El sacrificio es mucho y el orgullo es aún mayor por cooperar con los crianceros”, cerró Cortés.

La misa tuvo bailes chinos a cargo de la Parroquia Nuestro Seños Crucificado y una pequeña procesión por el lugar.